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The Tire Lot

Términos de uso

Este sitio sirve para encontrar tu llanta y empezar la plática. No es una caja de cobro y nada de aquí es un contrato.

Lo publicado es una foto del momento, no una promesa

Las llantas que ves aquí son las que la llantera creía tener en el estante cuando se verificó la publicación. El inventario se mueve durante el día, sobre todo el de usadas. Una llanta marcada como disponible puede estar vendida cuando llegues.

Nada de este sitio te aparta una llanta. Si necesitas que te la guarden, llama y pídelo.

Los precios son estimados hasta que la llantera los confirma

Los precios son de la llanta sola, salvo que la publicación diga otra cosa. El montaje, el balanceo, el desecho, los vástagos, los impuestos y las cuotas estatales se agregan en la llantera, y cada publicación te dice cuáles aplican.

Si un precio del sitio está mal —un error de dedo, un dato viejo—, el bueno es el del mostrador. Te lo decimos antes de hacer cualquier trabajo.

Que coincida la medida no garantiza que le quede

Que la medida coincida es apenas el punto de partida. También cuentan el índice de carga, el rango de velocidad, la etiqueta de la puerta de tu vehículo y lo que ya traes puesto en las otras esquinas. La compatibilidad se confirma en la llantera, sobre tu carro, antes de instalar.

No compres una llanta suponiendo que un número igual significa que es segura para tu carro. Mejor pregúntanos.

Llantas usadas

Las llantas usadas se venden como piezas individuales. El dibujo, el código DOT y las notas de condición que publicamos son lo que medimos y anotamos de esa llanta en particular.

Una llanta usada ya se usó. Te damos los números para que la juzgues, y te decimos con franqueza si nos parece mala idea para tu carro.

Cuando compras una, te llevas la llanta que te enseñamos, en la condición que medimos. Puedes revisarla y pedirnos que le midamos el dibujo otra vez enfrente de ti antes de pagar. Lo que una llanta usada no puede traer es historia: ya estuvo en servicio, en un vehículo que nosotros no vimos, y lo que te dure depende de ese pasado tanto como de cómo manejes.

Garantía

Este sitio no promete ninguna garantía, porque la llantera todavía no ha publicado una. Pregunta en el mostrador qué aplica a la llanta que vas a comprar y pide que quede por escrito en tu nota.

Una cotización no es un pedido

Mandar el formulario no compra nada, no aparta nada y no obliga a ninguna de las dos partes. Solo le dice a la llantera qué buscas para que una persona te responda.

Al mandarlo aceptas que te llamemos o te mandemos mensaje por esa solicitud. Puedes pedirnos que dejemos de hacerlo cuando quieras.

Las fotos que subes

Las fotos que adjuntas a una cotización se usan para responderte: leer el costado, ver el desgaste, valorar un daño.

Presupuestos y permiso para el trabajo extra

El precio que te damos antes de ver el vehículo es un estimado. Sale de lo que nos cuentas y de la llanta misma. Ya que se baja el rin, el trabajo puede resultar otro: un vástago que hay que cambiar, un rin que no sella, un birlo que ya venía barrido.

Si el trabajo o el precio cambian respecto a lo que te cotizamos, paramos, te avisamos y no hacemos el trabajo extra hasta que tú digas que sí. Si dices que no, pagas lo que ya estaba acordado y nada más.

Podemos negarnos a un trabajo que veamos inseguro

Hay trabajos a los que una llantera debe decir que no. Podemos negarnos a montar, reparar o regresar una llanta al camino cuando, a nuestro criterio, hacerlo sería inseguro: una ponchadura fuera de la zona reparable del dibujo, un daño en el costado, una medida o un índice de carga que no le corresponde al vehículo, un rin doblado o estrellado, o birlos y tuercas que ya no aguantan el torque.

Negarnos no es un juicio sobre ti. Si decimos que no, te explicamos por qué y te decimos qué haríamos en su lugar. Puedes llevarte el vehículo a donde quieras; no lo retenemos.

Torque de las tuercas y el reapriete

Cada rin que instalamos se aprieta con torquímetro, al valor que pide tu vehículo y en el orden correcto. No dejamos rines apretados con pistola de impacto.

Aun así, las tuercas pueden asentarse después de rodar un poco, cuando las superficies terminan de acomodarse. Es normal, y por eso te pedimos que regreses para revisar el torque otra vez al poco camino de la instalación. El reapriete es parte del trabajo.

Por favor no lo dejes para después. Si sientes una vibración nueva, oyes un tronido en una rueda o ves un rin sentado de forma rara, deja de manejar y llámanos.

Llantas que tú traes

Esta sección es sobre llantas que la llantera no te vendió: compradas por internet, quitadas de otro vehículo o que ya tenías guardadas.

Si montamos o no llantas traídas por el cliente, y cuánto cobramos por hacerlo, se contesta en el mostrador. Cuando sí la montamos, nos estás pagando la mano de obra: nosotros no la conseguimos, no la recibimos nueva y no respaldamos la llanta en sí. Su edad, su historia, su condición y cualquier defecto de fábrica no quedan cubiertos por nosotros, y el reclamo por la llanta es con quien te la vendió.

De todos modos la revisamos antes de ponerla, y podemos negarnos si nos parece insegura, como se explica arriba.

Rines, sensores TPMS y acabados

Montar una llanta implica trabajar sobre el rin, y los rines no siempre están como se ven. Un rin viejo, corroído, ya reparado, repintado o de accesorio puede dañarse con el proceso normal y cuidadoso de sacar y poner una llanta. Lo mismo pasa con los acabados delicados —cromo, pintura, pulido— y con las llantas de perfil bajo en rines grandes.

Los sensores de presión (TPMS) son un riesgo aparte. El sensor, su vástago, el empaque y la tuerca se envejecen y se corroen pegados en el rin, y un sensor puede fallar durante el cambio de llanta o poco después sin que nadie tenga la culpa. Si vemos un sensor o un rin que nos preocupa, te lo decimos antes de empezar, no después.

El servicio de TPMS no está entre los servicios que esta llantera tiene confirmados, así que por favor no des por hecho que podemos programar, resetear o cambiar un sensor. Pregunta antes de venir.

Lo que se suma en el mostrador

El precio de la llanta pocas veces es todo el ticket. Según el trabajo, se agregan: montaje, balanceo, vástago nuevo o kit de servicio del sensor TPMS, desecho de la llanta vieja, materiales de taller e impuesto sobre la venta.

California además cobra una cuota de reciclaje por cada llanta nueva vendida, fijada por la ley del estado. Aplica aquí, la cobra la llantera y se entrega al estado, y aparece como su propia línea en tu factura.

Lo que aplique a tu trabajo te lo decimos y te lo desglosamos antes de que pagues. Si un número de este sitio no coincide con el mostrador, el bueno es el del mostrador.

Formas de pago, devoluciones y reembolsos

Este sitio no publica qué formas de pago acepta la llantera, porque no están confirmadas. Por favor llama y pregunta antes de venirte hasta acá.

La política para devolver una llanta, cambiarla o reembolsar un trabajo tampoco está publicada todavía. Pregunta en el mostrador y pide que lo que te digan quede escrito en tu nota.

Vehículos que se quedan en la llantera

Casi todo el trabajo de llantas se hace mientras esperas. Si de todos modos nos dejas el vehículo, déjanos un teléfono donde te localicemos ese mismo día y llévate tus cosas de valor: no podemos hacernos cargo de dinero, documentos, herramienta ni de nada que se quede adentro.

Las llaves se quedan en el mostrador mientras el vehículo está con nosotros, y se las entregamos a quien lo dejó.

Por favor recoge el vehículo cuando te avisemos que está listo. Un vehículo que se queda después de terminado el trabajo, sin que nadie lo recoja ni conteste el teléfono, se vuelve un problema para los dos, y existe un procedimiento legal para eso que preferiríamos no usar nunca.

Fotos de los vehículos en la llantera

La llantera toma fotos del trabajo que le enorgullece y las publica, sobre todo en Instagram (@thetirelot). Esas fotos son de vehículos de clientes reales: rines y llantas, y muchas veces el carro completo, que puede reconocerse, y a veces se alcanza a ver la placa.

Al meter tu vehículo al negocio aceptas que podamos fotografiarlo o grabarlo aquí y usar esas imágenes para mostrar nuestro trabajo —en Instagram, en este sitio y en otra publicidad— sin ningún pago para ti.

Si prefieres que no, dínoslo al dejar el vehículo y no lo fotografiamos. Y si ya hay algo tuyo publicado y quieres que se quite, llama a la llantera y lo quitamos.

El contenido de este sitio

El texto, el diseño y las fotografías de este sitio son de la llantera. Las fotos son propias, tomadas en el negocio. Por favor no las republiques como tuyas.

Las marcas y modelos de llantas se mencionan para describir lo que hay en existencia. Son de sus fabricantes, y que aparezcan aquí no implica sociedad ni respaldo de nadie.

Deslindes, nuestra responsabilidad y tu parte

Este sitio se ofrece tal como está. Ponemos empeño en que la información sea correcta, y no prometemos que esté completa, siempre disponible ni libre de errores.

El trabajo hecho en la llantera es cosa aparte de este sitio: ahí manda la orden de trabajo, la factura o el papel que firmas o que te entregan en el mostrador.

Respondemos por nuestro propio trabajo. Lo que te pedimos a cambio es que nos digas la verdad sobre el vehículo, que no nos pidas hacer algo que ya te dijimos que es inseguro, y que regreses al reapriete.

Qué ley aplica y dónde se resuelve un pleito

La llantera está en Chula Vista, condado de San Diego, California, y estos términos están escritos para leerse bajo la ley de California.

Si algo sale mal, lo primero que pedimos es una llamada a la llantera. Casi todos los desacuerdos por una llanta se arreglan en el mostrador en cinco minutos.

Si estos términos cambian

Podemos actualizar esta página: un servicio nuevo, una política que el dueño defina, algo que corrija el abogado. La fecha de arriba dice cuándo se escribió el texto actual, y la versión que aplica es la que esté publicada en ese momento.

Tu orden de trabajo, tu factura y cualquier otra cosa que te hayan entregado por escrito en la llantera no cambian porque se edite esta página.

Cómo se aceptan estos términos

Usar este sitio significa que aceptas la parte de estos términos que habla del sitio.

La parte que habla del trabajo en la llantera aplica cuando nos pides que hagamos un trabajo en un vehículo, y si alguna vez se contradicen, manda lo que firmaste o lo que te entregaron en el mostrador.

Nulidad parcial y acuerdo completo

Si alguna parte de estos términos resulta inválida, el resto sigue en pie y solo se cae esa parte.

Para el uso de este sitio, esta página es el acuerdo entre nosotros. Para el trabajo sobre un vehículo, el acuerdo es la orden de trabajo o la factura por escrito, junto con lo demás que te hayan entregado por escrito.

Dudas sobre estos términos

Llama a la llantera al (619) 349-3303 o pásate a 3261 Main St, Chula Vista, CA 91911.